EL HOMBRE DE LAS PISTOLAS DE ORO
Fecha del comentario: 22/01/08
TÍTULO: El hombre de las
pistolas de oro
TÍTULO ORIGINAL: Warlock
PRODUCTORA: Twentieth Century Fox
PRODUCTOR: Edward Dmytryk
DIRECTOR: Edward Dmytryk
INTÉRPRETES: Henry Fonda, Richard Widmark, Anthony Quinn,
Dorothy Malone, Dolores Michaels, Wallace Ford
GUIÓN: Robert Alan Aurthur
MÚSICA: Leigh Harline
FOTOGRAFÍA: Joseph MacDonald (Color)
MONTAJE: Jack W. Holmes
Con EL HOMBRE DE LAS
PISTOLAS DE ORO nos encontramos ante otro de los westerns que
dentro de la selección clásicos de oro ha sacado al mercado
Suevia Films procedente del catálogo de la Twentieth Century
Fox.
Sinopsis:
Warlock es una
pequeña y polvorienta ciudad que se dedica a la cría de ganado
y que está dominada por una banda de rufianes y malvados.
Después de numerosos asesinatos, los ciudadanos eligen a Clay
Blaisdell (Henry Fonda), como marshall de la ciudad. Clay es un
pistolero profesional que siempre viaja con un matón llamado Tom
Morgan (Anthony Quinn). Además, Johnny Grannon (Richard Widmark)
que fue hasta hace poco tiempo miembro de la malvada banda, ha
sido nombrado ayudante del sheriff, un puesto paralelo al de
Clay. Jessie Marlow (Dolores Michaels) conocida como el
Angel de Warlock se enamorará de Clay, que pronto
comenzará a hacer limpieza en la ciudad enfrentándose al líder
de la banda de pistoleros Abe McQuown (Tom Drake). Éste se verá
obligado a rendirse ante las armas de Clay. Pero la banda no se
dejará amedrentar tan rápidamente.
Dentro de los estándares del género podríamos decir que EL
HOMBRE DE LAS PISTOLAS DE ORO es en cierto modo un western
atípico, y no lo digo porque pasen cosas diferentes a las que
suelen pasar en el resto de westerns, porque básicamente sucede
más o menos lo mismo que en la mayoría de ellos, es decir la
lucha entre el bien y el mal, las extorsiones a la gente más
débil, la búsqueda del pistolero por dejar su estilo de vida y
pertenecer a un lugar en vez de deambular de un lado a otro, es
decir, lo que diferencia a la película de otros westerns no es
lo que pasa en ella sino la manera en la que suceden las cosas y
el tratamiento que se le da a algunas situaciones más o menos
controvertidas para la época.
Como habéis podido comprobar por la sinopsis de la película,
puede haber una cierta confusión con algunos de los términos,
como por ejemplo por qué hay dos puestos (el de sheriff y el de
marshall) que teóricamente son lo mismo. Pues bien, digamos que
en los pueblos alejados en los que la ley está poco presente son
los ciudadanos los que se encargan cuando hay problemas de
nombrar a un marshall (que viene a ser una especie de sheriff no
oficial) para que se encargue extraoficialmente de sus problemas.
Ese es el cargo que suelen ocupar los pistoleros a los que se ven
obligados a recurrir los habitantes de los pueblos en esta
situación. De esta manera Henry Fonda interpreta a ese pistolero
con cargo de marshall mientras que el sheriff está interpretado
por Richard Widmark.
Una de las facetas que más llama la atención de la labor como
director de Edward Dmytryk es la sobriedad con la
que filma sus
películas. Es todo un ejemplo de que lo más sencillo es muchas
veces lo más eficaz y por tanto lo mejor. No es el tipo de
director que le guste demasiado mover la cámara para que las
filmaciones sean más dinámicas sino que prefiere filmar de una
manera más fija para obtener una mayor intensidad, obviamente la
sensación que se obtiene es más estática pero a la vez más
poderosa. Dentro del western sin embargo, hay momentos en los que
la película te pide que pierdas un poco el control a la hora de
filmar los grandes espacios libres de las llanuras, y el director
también es capaz de darnos esos momentos, que aunque breves en
la película, sí que nos identifican mucho más con el género.
De la película creo que es digno de mención y destacable la
atención que se ha puesto en ella a la hora de hacernos sentir
como si estuviéramos dentro de ese pueblo de Warlock, el
esfuerzo que se ha puesto en que el espectador sienta
ese lugar se nota perfectamente, ya desde el comienzo de la
película notamos que es un pueblo situado en medio de ningún
sitio, en una especie de meseta polvorienta en el que poca gente
querría adentrarse, en esas caminatas a caballo vemos cómo la
arena se queda pegada a los pantalones de los jinetes, o vemos a
esa carreta con agua que riega la calle por la mañana para que
no se levante el polvo, o las botas que se hunden en la arena al
pasear por la calle.
En lo que se refiere
al reparto de la película hay que reconocer que el esfuerzo
realizado para juntar a tanta estrella es encomiable. En el caso
de los tres actores principales concurre además que todos ellos
poseen una gran experiencia dentro del cine del oeste, de hecho
uno de ellos, en concreto Henry Fonda, es uno de los más grandes
que ha dado el género. Sus interpretaciones obviamente están a
la altura de sus nombres. Henry Fonda como siempre perfecto, no
hay película en la que él actúe que podamos decir nada
negativo de su interpretación, Richard Widmark también soberbio
en un papel que interpreta a la perfección, un sheriff decidido
y con principios pero que también sabe lo que es el miedo y el
sufrimiento, de hecho al comienzo de la película vemos cómo su
personaje no se encuentra cómodo perteneciendo al grupo de
forajidos, lo vemos siempre el último y separado del grupo
cuando cabalgan, apartado de los demás en el salón, y notamos
por los gestos un su cara que no está hecho para vivir siguiendo
ese camino, esa desgana la plasma perfectamente en su personaje.
Y en lo referente a Anthony Quinn podemos decir que realiza una
interpretación muy correcta en todo momento, incluso con
momentos de una brillantez extraordinaria, como en una de las
últimas secuencias de la película en la que finge que su amigo
(Henry Fonda) lo hecha del pueblo, los gestos que realiza en ese
momento son inolvidables.
En cuanto al reparto femenino podemos decir que Dorothy Malone
está tan bien como siempre en su papel y que Dolores Michaels, a
pesar de ser una actriz que no ha destacado demasiado a lo largo
de su carrera, principalmente porque no dispuso de grandes
oportunidades, sí que cumple perfectamente en la película, de
hecho cuesta creer que su filmografía sea tan corta cuando sus
aptitudes parece que dan para mucho más.
Una vez más estamos ante una película muy recomendable para
todos los aficionados al género del oeste, entre los que me
encuentro.
EL DVD
Imagen:
Como suelo
decir en estas ocasiones, da gusto disfrutar de un buen western
cuando disponemos de un master que presenta tan buenas
condiciones de imagen como éste.
La película viene presentada en su formato original
cinematográfico 2.35:1, con un transfer que presenta mejora
anamórfica.
La nitidez es muy buena a lo largo de toda la película, no hasta
un nivel de referencia, pero sí mucho más que suficiente. Todos
los detalles están perfectamente representados.
El contraste al igual que el resto de apartados presenta una
calidad muy notable, de hecho hasta en las escenas oscuras que
podrían ser más complicadas, la calidad de imagen no baja un
ápice. Muy buen trabajo.
El color se ha recuperado muy bien también, hay que decir que el
color original de la película no es tan llamativo como puedan
serlo otros westerns, pero es el original de la misma por lo que
no hay nada que decir. Una vez más otro aspecto muy bien
tratado.
El master se ha limpiado muy bien, de manera que no presenta
problemas en forma de manchas o defectos similares, como mucho
algún que otro punto blanco sin importancia. También se ha
eliminado bastante bien el grano en la imagen por lo que ésta
presenta una muy buena suavidad.
El Edge Enhancement no es un problema importante en ningún
momento, mientras que el alisamiento tampoco afecta a la imagen
porque aparece en contadísimas ocasiones y poco o nada llega a
molestar.
Sonido:
El
sonido viene presentado en 2.0 tanto en inglés como en la
versión doblada.
La versión original
ofrece un sonido de una calidad mucho más que correcta. No es un
sonido espectacular pero cumple más que con creces, de hecho
poco más se puede mejorar el sonido originario de la misma.
Buena riqueza de matices y para tratarse de una película con
tantos años, y una amplitud y dinámica bastante decentes para
un sonido que no es multicanal (y que por cierto ni falta que le
hace). Por supuesto los diálogos se entienden perfectamente en
todo momento. No hay ruido de fondo. Un muy buen trabajo.
La versión doblada conserva el doblaje original, pero es notoria
la diferencia que existe entre ésta y la versión original. La
dinámica de la versión original es muy superior a la de la
versión doblada, y sobre todo en los pasajes con música se deja
notar sobremanera, no obstante hay que decir que por lo menos
cumple con unos mínimos e incluso es superior a algunos doblajes
de otras ediciones. Los diálogos se entienden perfectamente en
todo momento. No hay ruido de fondo.
Se pueden modificar las opciones audio y de subtítulos una vez
que comienza la película.
La edición se presenta en un DVD 9, con el cambio de capa en el
minuto 62 y 8 segundos. El cambio a pesar de que se nota no es
molesto.
La edición que presenta Suevia procede a buen seguro del master
que en zona 1 ha restaurado la propia Twentieth Century Fox, por
lo que se trata de la mejor edición posible.
EXTRAS
Ficha
artística.
Filmografías selectas : Edward Dmytryk, Henry Fonda, Richard
Widmark.
Otros títulos de la colección. Alguno de ellos incluye el
trailer.
VALORACIÓN DEL DVD
Imagen:
Sonido:
Original:
Doblaje:
Extras --
DISTRIBUIDORA: Suevia Films
FORMATO: 2.35:1 (16/9)
SONIDO: Dolby Digital 2.0 en
inglés y en español
SUBTITULOS: Español,
inglés
DURACION: 116:25
TIPO DE DISCO: DVD 9 (1 cara y 2 capas)
CAJA: Plástico
ZONA: 2 (PAL)
AÑO: 1959
PEDRO LUIS ZARZUELO